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Página 1 de 2 El Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburgo (Francia) ha declarado la presencia de los crucifijos en las aulas "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de religión de los alumnos" según información de la agencia Europa Press
La sentencia responde al recurso presentado por Soile Lautsi, una ciudadana italiana de origen finlandés, que en 2002 había pedido al instituto estatal italiano en el que estudiaban sus dos hijos que quitara los crucifijos de las clases.
Después de numerosos intentos fallidos ante los tribunales italianos, la mujer decidió recurrir a la corte europea de los derechos del hombre, que declaró la usanza italiana de exponer un crucifijo una violación de los derechos fundamentales.
Revuelo en Italia y el Obispado: La sentencia es 'irresponsable' Sin embargo, el Ejecutivo que dirige Silvio Berlusconi no parece dispuesto a bajar la cabeza en este asunto y ya ha anunciado que recurrirá la sentencia, según hizo saber el juez Nicola Lettieri, que defiende al país transalpino ante la Corte de Estrasburgo.
El líder del principal partido de centro-izquierda, Pier Luigi Bersani, también se mostró contrario a la decisión ya que "una antigua tradición como la del crucifijo no puede ser considerada ofensiva por nadie". Además, "en cuestiones tan delicadas como esta, algunas veces, el sentido común acaba siendo víctima del derecho", añadió.
Por parte de la Iglesia italiana habló el presidente de la comisión para el Ecumenismo y el Diálogo de la Conferencia Episcopal italiana (CEI), monseñor Vincenzo Paglia, quien calificó la sentencia de "irresponsable" y "miope".
Según el obispo, la concepción que ha llevado a los jueces de Estrasburgo a tomar esta decisión se basa en la idea de que "una cultura es libre sólo en la medida en que no tiene nada o tiene únicamente lo que queda desarraigado de toda historia, tradición y patrimonio".
El crucifijo, en cambio, debe entenderse como el "recuerdo de lo que sucede al hombre cuando no se respeta la justicia", así como del "valor de la gratuidad" que demostró Jesucristo con su vida, esa "gratuidad de la que todos tenemos necesidad independientemente de la fe a la que pertenezcamos", agregó.
En cambio, la Unión de ateos y agnósticos racionalistas de Italia (UAAR), que fue la que impulsó el recurso ante la corte europea, sí expresó su satisfacción asegurando que se trata de "una victoria para la laicidad" del Estado italiano, según declaró el secretario general de esta organización, Raffaele Carcano.
La UAAR es la que apoyó y acompañó a Soile Lautsi, la ciudadana italiana de origen finlandés que presentó el recurso, durante el largo recorrido judicial que ha llevado a cabo en estos últimos años.
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